1 junio, 2019

La opresión, para quien se la trabaja. Artículo de Albert Soler en Diari de Girona



El periodista Albert Soler ha publicado este artículo en el Diari de Girona, titulado “La opresión, para quien se la trabaja” hemos querido compartir la versión en castellano porque creemos que vale la pena leerlo.

La opresión, para quien se la trabaja

Ser un oprimido no está al alcance de cualquiera. Solo hay que abrir un poco los ojos cuando se visitan estas pequeñas poblaciones, cerca de las ciudades, que han pasado a convertirse en zonas residenciales, para comprobar que cuanto más grande y bonita es la casa, más grande es también el lazo amarillo que adorna la balconada. Y no faltará alguna estelada al viento.

Se trata de la vivienda de una familia oprimida, tal como indican las señales externas. Si ve un casoplón con piscina, una extensión de césped similar a la del Nou Camp y tres coches en el garaje, tenga por seguro que habrá también bonitos lazos amarillos, esteladas y quizás alguna pancarta anunciando al mundo que allí viven oprimidos, pidiendo auxilio, suplicando que alguien los saque de aquella situación insufrible.

Una cosa parecida pasa en la ciudad de Girona, donde la proliferación de pancartas en los balcones, y lazos en fachadas y en las solapas de los peatones, es especialmente notable en el centro, en los barrios de la burguesía. La Rambla misma, un domingo a mediodía, está llena de oprimidos haciendo el aperitivo.

A mí también me gustaría ser un oprimido, pero me tengo que conformar con el sueldo de periodista y a vivir en un pisito de la periferia. En mi barrio, como que es un barrio de trabajadores y de inmigrantes, apenas hay oprimidos, por carencia de tiempo esencialmente.

El domingo me gusta pasear por el centro de Girona y ver tantos oprimidos con lazo amarillo por la calle, viviendo en pisos que nunca podré comprar y conduciendo coches que nunca podré ni tocar.

Los trabajadores tenemos tantas preocupaciones que la de sentirnos oprimidos nos pasa por alto, ya querríamos, ya. Procuro que en estas excursiones me acompañe Ernest, que a sus nuevo años empieza a ver que hay gente diferente de la que ve habitualmente en casa y en el barrio.

Aprovecho para ejercer de padre, para educarlo.

-Ves, Ernest? Si estudias y te haces un hombre de provecho, cuando seas grande quizás podrás ser un oprimido– le digo con cariño mientras mira boquiabierto, diría que con envidia, gente elegante con lazo amarillo.

Cuando voy a Barcelona, como que me desplazo en metro, no veo lazos amarillos. En el metro no hay oprimidos, hay trabajadores. Los oprimidos viajan en taxi, en su propio coche o en vehículo oficial, como el President Torra, que gracias a cobrar 140.000 euros anuales, se puede sentir el príncipe de los oprimidos. O como Joana Ortega, que acaba de ser colocada a razón de 70.000 euros, y solo se nos ha comunicado que hará un trabajo «transversal».

Antes había señoritas que se ganaban la vida de manera horizontal, algunas incluso acababan poniendo una mercería, gracias a tantas horas de trabajo horizontal.

Cataluña, pionera en tantas cosas, ha inventado las que trabajan de manera transversal, Joana Ortega es el prototipo, pero vendrán más. Joana Ortega, no hay que decirlo, es también una oprimida. Transversal, pero oprimida. Con 70.000 euros el año, la opresión se empieza a hacer angustiosa.

No es extraño que la máxima aspiración de los pobres trabajadores catalanes -no digamos de los inmigrantes- sea llegar a estar oprimidos. Quizás nos tendríamos que manifestar, reclamando un poco de opresión, no puede ser que se lo lleven siempre los mismos. Mientras no mejoramos nuestra triste situación económica, nos tenemos que conformar a formar parte de los opresores, o de los colonos, o de cómo nos quieran denominar los pobres oprimidos.

Albert Soler 31 de mayo de 2019. Diari de Girona. 


Comments

9 Responses to “La opresión, para quien se la trabaja. Artículo de Albert Soler en Diari de Girona”
  1. José Maria Gracia Sales dice:

    Con muy buena ironía, dice grandes verdades.
    No sé si se podrá arreglar, la situación.
    Están muy bien colocados, y mientras puedan seguir sacando leche, a vivir que son cuatro días.

  2. Benet Cuadros Torrente dice:

    Tiene usted mucha razón y ha sido muy valiente escribiendo un artículo con estas opiniones en Gerona.
    Le envío mucha fuerza desde Sant Cugat

  3. Salvador Llopart dice:

    Fantástica reflexión de la realidad.

  4. José Luis dice:

    Que tierno .que bonito.pobres oprimidos.la clase pobre y obrera debían de ponerse cada mes en la plaza del Ayuntamiento.o Generalitat. A manifestarse.con un buen lazo amarillo en la solapa.y una buena estelada. Con un sobre en la mano a ver si caen mil euros por cabeza. Por ayudar a estos pobres oprimidos de buenos chalets con piscina. .SÓLO POR AYUDSRLES POR LA CAUSA. Me troncho de risa. A la gente les va la marcha. Apreteu apreteu.

  5. Mª José dice:

    Me ha encantado el artículo, la forma de referirlo y tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo, vivo en Barcelona y estoy pasando por lo mismo, es una pena porque me encanta Cataluña pero se me empieza a hacer muy cuesta arriba. Un saludo

  6. Antonio Torres-Alcalá dice:

    La ironía rezuma. Es el eje “transversal”. De hecho es la mejor arma para abrir los ojos. Sólo del que lée. Me encanta este magistral zasca. Espero más. Seguro que los oprimidos ni se sentirán aludidos.

  7. Margarita Jimenez Torrent dice:

    Que pena de Catalunya, te sientes en un mar amarillo que a veces ahoga, te sientes oprimido y no ves el final. Solo nos queda la esperanza de que Catalunya recupere la sensatez la tolerancia Visca Catalunya lliure, libre de lazos amarillos, de gentes que odian, que se creen superiores. Una catalana que ama a España. Viva España

  8. LOURDES GRAS BALAGUER dice:

    Yo también soy una trabajadora que tengo un coche pequeño que funciona de maravilla y que la capitana de los oprimidos.
    Me obliga a comprar otro cosa que no quiero ni es necesario.
    Pero no podré comprar un mercedes porque aunque me lo regalen no puedo pagar ni el seguro a terceros.
    Ya se ve cual es mi pensión.
    Consideran que cobro demasiado después de cotizar 40 años no me dan la tarjeta rosa del bus ni me puedo pagar una residencia.
    PUEBLO LEVÁNTATE QUE TE ESTÁN ROBANDO DESPUÉS NO TE QUEJES

  9. Miguel dice:

    No entiendo ni entenderé nunca que si los trabajadores, mayoría en todos los pueblos y ciudades de todo el mundo y, por tanto, de España y, en este caso concreto, de Cataluña, los oprimidos sean mayoría de nada; esa gente es minoría en todas partes, luego los que no responden como deben son los trabajadores, la clase media que va en metro y no se preocupa en otra cosa que en trabajar. La vida es algo más que trabajar y hay que luchar por lo que se cree perdiendo un rato depositando una papeleta en una urna. O sea, que los que no votan asumen una tremenda responsabilidad o es que el periodista está equivocado en su valoración.

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